La nota anterior me hizo pensar cosas que jamás había pensado. Es que los obesos queremos y necesitamos dejar de ser obesos. Pero me pregunto... ¿cuánto de necesidad real por bajar de peso hay y cuánto de querer bajar para sentirnos integrados en la sociedad en que vivimos? Es que nuestra propia comunidad nos excluye, nos aparta y nos discrimina: no entramos en las micros, ni en los vuelos, ni en las sillas de los café. No hay ropa para nosotros, ni de joven, ni de viejo, ni de invierno ni de verano. No hay trabajo, no hay romance, no hay juegos, no hay, simplemente no hay un mundo construído de manera tal que todos estemos incluídos en él. Y esto, justamente esto de sentirse "no normal", excluído, nos quita y nos despoja del instinto de pertenencia, la necesidad de ser parte de un mundo compartido. Cuando uno no es parte, es porque está afuera. Y desde afuera se ven cosas que desde adentro no se alcanzan a apreciar, se ve aquello que hay que cambiar para que el sistema social funcione, pero tampoco se está tan afuera como para escapar de las atrocidades y las discriminaciones, porque existimos, somos seres humanos que tenemos hijos, padres, escuela, amigos, igual somos parte de este mundo de relaciones. Entonces está el vacío: no estamos afuera, pero tampoco podemos estar adentro. Somos parte de la sociedad, pero no podemos desarrollar nuestra pertenencia. Me refugio en mí misma, trato de encontrar ese espacio que no es ni afuera ni adentro, y ahí está la comida, mi sentido de pertenencia.
¿Por qué creemos que el gordo para sentirse mejor tiene que bajar de peso? ¿y no pensamos también que el gordo para sentirse mejor tiene que sentirse incluído en la sociedad en que vive? Cualquiera de nosotros, gordos o flacos, nos sentiríamos pésimo si no tuviéramos ropa para ponernos, ni transporte que podamos tomar, y gente mirándonos al pasar, y caras de asco y pena en las tiendas. Obviamente, si la condición de gordo me hace pasar por todo eso, pues entonces quiero dejar de ser gordo. Entonces vuelvo a preguntar... ¿de quién es el problema de la obesidad? ¿del obeso o de la sociedad que no sabe ni quiere incluírlo?
Es cierto que este tema es muy sensible y delicado, porque la obesidad es una ENFERMEDAD, y por lo tanto estamos hablando de que la salud se ve afectada y de manera muy grave. La mayoría de los gordos sufrimos por ser gordos, eso es real. Pero volviendo a mi improvisada teoría... me refugio en la comida, ese lugar que no es ni de inclusión ni de exlusión... porque han afectado mi sentido de pertenencia. Y si me sintiera incluído e integrado en mi comunidad, ¿me refugiaría en la comida? Probablemente no, no sería delgada o atlética, pero probablemente tampoco caería con tanta facilidad en el círculo de la gordura. Diciéndolo de otro modo, si como porque estoy deprimida, o por aburrimiento, o por ansiedad, o por estados de ánimo cambiantes, o por miedos, o por soledad, y eso me lleva a estados mentales aún peores porque la consecuencia de ese acto es seguir engordando...¿qué pasa si la sociedad se convierte en algo amable para mi? y disminuye mi ansiedad y mi aburrimiento porque tengo posibilidades de hacer cosas que me gusten, y mi depresión disminuye porque me integro al mundo que deseo, y ya no estoy sola porque soy parte de un todo en acción... ¿disminuye mi obesidad?
Finalmente caigo en aquello que me mueve para recuperarme de mi obesidad: lograr ser una mujer integrada (mente, cuerpo, espíritu y emociones), sentirme plena para proponerme metas y lograrlas, encontrar el equilibrio entre yo misma y el mundo en el que me desenvuelvo, natural y social. Lograr una sincronía con mi entorno y mis relaciones, estar en eje con la energía del universo. ¿Necesito estar flaca para eso? en parte si, pero en gran medida el estar flaca lo que me permite es insertarme en un mundo "normal", ser parte de la sociedad y la comunidad en que vivo, y así logro mis objetivos, me siento plena. Probablemente, esta miope (por no decir ciega) sociedad, no es capaz de ver lo esencial, y carga con demasiados problemas que no es capaz de resolver.
Ahora pienso... por eso es tan importante ser parte de un grupo: mi sentido de pertenencia cobra vida, y ahora me incluyo y tengo objetivos, tengo lazos y puedo hablar y compartir quien soy con otras personas que tambien son y existen, y sufren igual que yo. Adelgazar es una consecuencia natural de ser yo misma y sentirme incluída, y al sentirme así, comienzo a disfrutar más la vida, y realmente vale la pena. Las transformaciones son posibles si te apoyan y te ayudan, pero parten de adentro, del alma, sólo cuando espiritu y mente se alinean... se alinea el cuerpo y se transforma, encontrando el equilibrio. Eso es Crisálida, nuevamente me encanto con la idea. Ojalá tantos como yo puedan entenderlo y compartirlo, y dejarse ayudar y aprender a volar con las alas bellas de las mariposas.
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